Los científicos de 14 países entre los que no está España, liderados por Dinamarca y Estado Unidos, han estado trabajando desde 2007 para conseguir muestras de hielo lo más cercano posible a la base de roca. Los integrantes del proyecto NEEM ( Perforación del Hielo Eemiense en el Norte de Groenlandia, por sus siglas en inglés) han perforado la capa helada con un sofisticado taladro a una velocidad media de 16 metros por día. La perforación se inició oficialmente en junio de 2009. Cada cuatro metros, el cilindro helado era extraído y cortado con mucho cuidado para que no se contaminara con las partículas que hay en el aire en estos momentos. A continuación se ha estado almacenando en la base polar.
Ahora, los científicos tendrán que repartirse los enormes cubitos de hielo, analizarlos y compararlos con muestras de otras épocas.
El climatólogo de la Universidad de Colorado, Jim White, ha dicho que este hielo «Revela la temperatura que había, la cantidad de nieve caída, la intensidad de los vientos, la sequedad de otras zonas geográficas, las condiciones de los océanos o los niveles de gases de efecto invernadero.»
Desde hace años otro programa EPICA (Programa Europeo para extracción de Núcleos de Hielo en la Antártida) ha estado extrayendo muestras de hielo de áreas en las que ha permanecido inalterable durante cientos de miles de años y en las que se ha convertido en hielo bajo el peso de nuevas nevadas. Así se ha estado estudiando lo sucedido durante milenios. En ese hielo hay atrapadas burbujas de aire que revelan la composición de la atmósfera en la antigüedad o la proporción de isótopos de oxígeno que es un termómetro virtual que informa de las temperaturas pasadas o el metano y el dióxido de carbono existentes cuando ocurrieron las precipitaciones.
Ahora estas muestras se podrán comparar a las obtenidas con el proyecto NEEN. El periodo eemiense, duró unos 15.000 años y fue una etapa interglaciar unos 5ºC más cálida que la actual, el nivel del mar en aquella época era de más de cuatro metros y medio por encima del actual, una altura que inundaría muchas ciudades importantes en todo el mundo.
La responsable del proyecto, Dorthe Jensen, del centro para el Hielo y el Clima de la Universidad de Copenhague, ha explicado que además de hablarnos del clima del pasado los resultados «nos permitirán estimar los riesgos que nos aguardan en el futuro por un abrupto cambio climático.»
Jim White, de la Universidad de Colorado confía en que NEEM establezca un plan para colaboraciones científicas futuras «Espero que el NEEM sea un anticipo de la clase de cooperación que necesitaremos en el futuro» y ha añadido «porque todos compartimos el mundo».